“Hay que resignarse a admitir, a pesar de la repulsión que provoca ese saber, que nuestra “humanidad” se reconoce también en el hecho de incluir ciertos seres cuyo goce consiste en cortar niños en trozos.”
“Hay que resignarse a admitir, a pesar de la repulsión que provoca ese saber, que nuestra “humanidad” se reconoce también en el hecho de incluir ciertos seres cuyo goce consiste en cortar niños en trozos.”